martes, 25 de noviembre de 2008

No todo es blanco o negro.... Hay diferentes grises, algunos madreados y caros

- Mama, mama, no se que me pasa, me arden mucho los ojos,
- Eso te pasa por andar viendo marranadas en el internee,
- Madre, te juro por tu santa vida que no estaba viendo cochinadas, mucho menos porkinson o viejas con el chango de fuera en el Internet
- Lavate la boca muchacho cabron, a las mujeres uno se refiere con respeto, pero haber dime, según tu ¿que estabas haciendo que te duelen los ojos?
- No se si sea porque necesito lentes o que onda, pero me arden bien macizo los ojos, estuve haciendo tarea de edafología un ratote, que de por si habrías de ver como se le cuelga el maestro a los trabajos pa la casa, como que no se imagina que en la tarde hacemos algo de provecho, como ver videos en youtube o conectarnos al Messenger, estuve 4 horas seguidas haciendo tarea, pero creo que me estoy haciendo viejo ama, que me canso tan rápido de la vista
- Muchacho Huevon, yo tengo 48 años y no me quejo de nada, tu apenas con 20 y ya no aguantas hacer un rato de tarea, haigas visto como era cuando me dejaban tarea a mi, eso era tarea, no como las planas que te dejan a ti, y yo, nomás pa tomar el camión caminaba 30 minutos diario …… (me hacia al que la escuchaba, pero en realidad estaba ausente, contaba su historia de siempre acerca de sus tiempos en la escuela y lo poco que aguantamos los estudiantes de hoy en día) pero vente pa’ca que te voy a poner unas gotas pa los ojos que son de una planta que corta don chuy, el jardinero ese de Veracruz, se las trae de su pueblo.

Tuve que aguantar su dosis de remedios en mis ya maltratados ojitos tapatíos, total que preferí ya no quejarme en su distinguida presencia y dejar el tema así. Pasaron los días y otra vez el maestro dejo tarea, el maestro utilizaba un libro para darnos clases que no podíamos comprar en ningún lado porque esta descontinuado, así que, en SISTECOPY CUCBA (todos los derechos reservados U de G MMXVIII) tienen una copia del libro, debemos de ir al modulo “F” donde se encuentra, -es justo en este momento donde me vuelvo un quejumbroso de lo peor, pero con justa razón,- primero que nada, muchas veces solo necesito sacar 3 copias, pero delante de mi, la sumatoria de copias que están por sacarse asciende a 5 mil, además, abren a veces no tan temprano como requerimos (pero hasta las nueve, solo los mártires de la biblioteca, un saludo cariñoso para ellos) y para rematar, la calidad, ¿quien dijo que prefiere cantidad en lugar de calidad en el CUCBA? Pues adivina compañero cucbeño, ni calidad ni cantidad, las copias son caras, mucho muy caras si tomas en cuenta lo que te ofrecen; por los mismos 50 centavos que te cuesta un fotocopia allí, puedes tener una impresión en el centro de computo superior en terminos de calidad y escala cromática, sus impresiones son negras, no grises.
No me gustaría que se malinterpretara lo que digo, como un ataque a las personas que trabajan ahí, puesto que al momento de escribir esto, lo único que yo se, es que SISTECOPY es una empresa para-universitaria, como la villa primavera, el auditorio metropolitano (TELMEDS) y una larga lista de changarros que conforman nuestra alma máter, en el caso concreto de SISTECOPY, es una empresa para brindar servicio al universitario, no para lucrar con su ya delicada y lastimera economía, si en el centro de computo se nos puede proporcionar una impresión de calidad, por el mismo costo, ¿porque las copias en el CUCBA, no son de esa calidad por el actual costo, o simple y sencillamente esas tristes, mal hechas, en ocasiones ilegibles y asalto a nuestra cartera de copias bajan su precio a uno razonable por lo que ofrecen? Tomando en cuenta que son para brindar servicio al estudiante ¿verdad?

- ay ama, otra vez me duelen los ojos
- ¿y ora mijo, otra vez andabas viendo monas encueradas en el internee?
-nel ma, ya descubrí que es lo que me pasa, mira estas copias
- ah jijo, ¿estas copias tan fellitas las regala la universidad?
- no, cuestan 50 centavos
- ¡HIJO, TE ROBARON¡
- así es ma, y nadie hace nada

Los CUCBACOPS


¡ Mira ! Por los maizales, es zapopano, ! no ¡ es un metro policía, ! no ¡ es un estatal, ! que no ¡ ¿entonces que son esos oficiales de porte gallardo, espalda ancha, figura de valiente hidalgo y semblante recto y valiente dispuestos a hacer el bien?
Son los CUCBACOPS y aquí, te narramos unas historias de esos hombres, que a pesar de lo exageradamente complicado que parece su labor, son seres humanos como tú y yo, de carne y hueso:

Caso numero 1

Transcurría el mes de agosto, y con el, su insoportable calor. Como era costumbre, con ese calor no dan ganas de permanecer en la escuela (si entraste en la mañana) mas de una hora, tienes hambre, sueño, calor, solo quieres llegar a tu casa, a toda prisa mis compañeras y yo fuimos caminando hacia el estacionamiento, estábamos estacionadas hasta el final, donde guardan los tractores, cuando por fin llegamos, era imposible sacar el carro en el que íbamos, justo detrás de nosotras, un Jetta modelo no tan reciente, se había quedado parado y no se movía, una chava delgada como astilla, se le quedaba viendo desde abajo a su carro que no respondía, una triste escena, nadie se le desea que se le quede el carro. En ella se apreciaba la desesperación con la que mira alguien que le ocurre eso, frustrada, triste etc. Quisimos hacer algo para ayudarla, cuando nos vino a la mente la brillante idea de pedir apoyo a los del estacionamiento (CUCBACOPS), de seguro ellos nos ayudaran, caminamos de vuelta hacia el otro extremo del estacionamiento para encontrar algún noble hombre (o varios) que nos proporcionara la fortaleza capaz de empujar el Jetta quedado, y así ver sin funcionaba, ya que la muchacha esa, comento que tenia problemas con la batería, con mayor razón, solo se necesitaba un empujón y todas nos iríamos a casa contentas, a continuación el dialogo real:
- Hola, buenas tardes, fíjate que a una muchacha del otro lado del estacionamiento se le quedo parado su carro, creo que no necesita de gran ayuda, solo que le empujen, ella dijo que lo mas seguro es que fuera que se le descargo.
- Aja ¿y?
- Si, necesita que la empujen, además para poder sacar nosotras nuestro carro.
- ¿y nosotros que?
(Después de eso perdí la cabeza)
- Como que ustedes ¿que? sino pueden ayudarnos con algo tan sencillo, entonces ¿para que sirven? No dijeron nada, y continuaron tomando su Coca-Cola totalmente despreocupados, afortunadamente encontramos compañeros que nos pudieron ayudar a hacer funcionar el carro, que efectivamente solo necesito un empujón y ya.

Caso numero 2

Nos quedamos hasta tarde para trabajar en el laboratorio de embriología, salimos casi a la 6 de la tarde, había mucho por hacer, finalmente terminamos, el resto, era solo el camino a su cantón cada quien, llegamos al estacionamiento, subimos todos al carro, intentamos ponerlo en marcha, y estaba muerto, lo empujamos haber si jalaba y nada, dicho sea de paso, por aquellas horas en el CUCBA quedan muy pocos autos en el estacionamiento, necesitábamos cables para pasar corriente, unos amables CUCBACOPS vieron la necesidad que teníamos y empezaron a investigar quien tenia unos cables que nos pudiese prestar, mientras movían sus contactos y preguntaban a un maestro. Apareció el "patrón" el jefe de seguridad del CUCBA, el mismo que hace dos semestres estaba encargado del estacionamiento y de gastarse la gasolina de la cuatrimoto que usaban, con mucha autoridad se dirigió a los dos vigilantes y les puso un cagadon por estarnos ayudando, y como vino, se fue, los CUCBACOPS se nos quedaron viendo con ojos de lo siento, y se fueron caminando hacia la entrada del estacionamiento para seguir cumpliendo sin meterse en problemas que nos les corresponden desde las perspectiva del macizo. El problema se pudo solucionar, pero queda la pregunta en el aire, si los CUCBACOPS no están para ayudar ¿entonces para que están?

Caso numero 3

Vivo en la barca, cuando es tiempo de clases, vivo con unos parientes en Guadalajara. Tuve la necesidad de venir al CUCBA durante las vacaciones, aunque ya casi era tiempo de entrar de nuevo a clases, faltaba una semana o dos para el inicio de curso, vine para acomodar una materia que me había quedado fuera del horario con la ilusión de poder solucionar algo. Tal y como debía de ser estacione mi carro en el estacionamiento que todos conocemos, por aquellas fechas había solo como diez carros en el estacionamiento, se supone que nadie viene en esos días, había algunos tres CUCBACOPS para los pocos carros que había. Todo normal, fui caminando a la oficina de Gerardo Simón, con la gracia de dios y el poder de las esferas del dragón, me ayudo con mi problema, iba caminando con singular alegría de vuelta al estacionamiento, cuando llegue, observe las chapas del carro forzadas y un desmadre de cables, se habían volado todo el sonido que tenia, se había ido al carajo todo lo que había ganado trabajando en vacaciones, asi como si nada, podría extenderme diciéndoles todo lo culero que se siente y la impotencia que provoca, pero intuyo que mas de alguno lo a sentido antes. Mi primera reacción fue ir corriendo hacia los CUCBACOPS, quedaba algo de inocencia en mi, muy absurda por cierto, en momentos de desesperación piensas cosas sin sentido, lo que yo pensaba era que ellos habrían visto al sucio hijo de perra que se voló mi sonido, y habían recuperado todo, les pregunte ¿Qué paso? , si, vieron lo ¿Qué paso? a lo que se limitaron a responder un poco amargados,( ya que parece interrumpi un chiste gracioso) ¿Qué paso de que?, el resto de la historia seria un gasto innecesario de caracteres para compartirles el dialogo.
Había tres vigilantes, alrededor de diez carros, ningún responsable y una pregunta, ¿si los CUCBACOPS no sirven para cuidar los carros del estacionamiento y garantizar la seguridad de los que aquí estudiamos, entonces para que sirven?
Como estas desagradables anécdotas acerca de la seguridad hay muchas en nuestro centro, colabora con nosotros y cuéntanos la tuya, o contáctanos al correo, alumnos.cucba@gmail.com

Resultado de encuesta

¿Tu quien piensas que es el responsable de la desaparaicion de las maquinas dispensadoras?

El yorch 28 %

Las de los molletes 15%

La administración 12%

Los zetas 43%

¿son malos los albures?

Filología
Entre lo fino y los soez el albur, eso es.
No es lo mismo setencientas, que te la sientas o te la asientas. El albur potencializa al lenguaje y desde la sexualidad, lo enriquece. De los chistes de primaria a los clásicos de la albañilería, el que chinga a veces es el chingón, y a veces, pues el chingado...
Si decimos que el señor Zacarías Blanco de la Barra gusta de soplar delicadamente al chile antes de comérselo entero, a fin de tener energías para pintar el techo blanco; si referimos a la romántica historia de Paloma María y Santiago Rico, que se hicieron pareja por compartir un gusto afín por los apretones de guayaba; si narramos las aventuras del ya bien conocido Dr. Aquiles Vaesa y de su grupo favorito de espermeras (¿querré decir enfermeras?), Lola Meraz, Rosa Melfierro y Debora Meltrozo; en fin, si gustamos de referir las cuitas de todos estos personajes coloridos y colorados que pasan sus vidas tocando hábilmente la corneta, martirizando frailes, ahorcando pelones y sacudiendo a la marmota, seguramente es porque somos mexicanos bien versados en el fino y exquisito arte del albur.
Dicho sea el caso del albur no planeado, los ejemplos urbanos abundan si sabemos pararla (la oreja) en los rincones adecuados del país. Para mi fortuna no fue necesario inventar un ejemplo, pues me basta con el que recientemente le escuché a dos señoras ya de edad, que aquí parafraseo sin exageraciones, aunque esto parezca imposible de creer: A. “¿Sabes que es lo mejor para la menopausia?”. B. “No, ¿qué?”. A. “El camote. Si yo pudiera comerme todas las noches un camote antes de dormir lo haría”. B. “No, no. Yo digo que es mejor el puro extracto de camote. Yo todas las noches me echo mi traguito de extracto de camote y con eso tengo para sentirme mejor”. A. “No, pues a mí me gusta más mi pedazo entero con leche calientita antes de dormir. Vieras qué bien duermo con eso…”.
El albur también se vale de su contexto, y de la falta de especificidad lingüística, para funcionar. En ocasiones basta con una simple inversión de valores y un par de cambios sencillos para encontrarlo en una frase, porque no es lo mismo decir “que te afino la flauta para que no te desentones”, que el decir, “que me afino la flauta para que te des sentones”. De igual manera, el alburero profesional se puede valer de los pronombres átonos para alburear (verbo cien por ciento conjugable). Éstos, al sustituir al sujeto de la oración de forma imprecisa, abren paso a circunstancias que podrían enrojecer cualquier lindo par de cachetes sin necesidad de una sesión de nalgadas. Por lo general, los pronombres átonos se conjugan con verbos transitivos como meter, sacar, arremangar, empujar, arremeter y embarrar, que se vuelven doblemente populares cuando hacen la mancuerna formando palabras con doble sentido como: métemela, sácatela, arremángamela, empújatela, arreméteme, embárramelos, etcétera.
El albur es parte de nuestra cultura, pues es, como muchos residuos corporales, un producto enteramente humano, y ha formado parte de nuestras risas y enojos durante cientos de años. Hoy es justo hacer patria; para ello tomemos como blanco de nuestra broma a cualquier amigo, a cualquier cura, aunque sea el Cura Melo o incluso a San Casteabro, y alburéemoslo en nombre de todos los mexicanos que no están albureando a nadie.
Sergio Vicencio (Fragmento tomado de la gaceta universitaria)